Los Territorios De Cristo

DE SIMON A PEDRO


Siempre que leemos los evangelios o nos hablan de los apóstoles, enseguida viene a nuestra mente Pedro, sin embargo, éste se llamaba Simón y era hijo de Jonás, cuando Jesús le llama a formar parte de su discipulado, el pescador rudo y sin educación deja las redes y sigue a Cristo hasta el último día del Hijo del Hombre, asimismo ve la transfiguración y el propio Jesucristo le da la misión ser el que lleve las llaves de los cielos.
Usted se preguntará: ¿Por qué el cambio de nombre?
Simón en su etimología griega significa caña débil, un trozo de madera, una planta que no resiste mientras que Pedro proviene de la palabra latina “petros” y su significado es roca, piedra o algo sólido, ese mismo nombre en arameo es Keyfas, el cual revela la importancia de Jesús por darles a sus discípulos autoridad no sólo en hacer prodigios, imponer manos, sacar demonios y dar sanidad, a su vez, el nombre de sus apóstoles y más en el más cercano a él Simón Pedro.
En el libro del Apóstol Guillermo Maldonado Atar y Desatar nos plantea una situación donde a partir de esos dos nombres hace una analogía con la forma de ser de los creyentes:
Los creyentes Simón son aquellos que tienen poca fe, que no participan en nada, sus fundamentos bíblicos son bastante deficientes, aparentemente, son personas que buscan todo de manera fácil y espiritualmente no hay avance y menos un compromiso con el Señor, iglesia, pastores; para ellos la ofrenda no es necesaria y a la hora de los problemas de su iglesia o personales se alejan de Dios, lo anterior se confirma en Romanos 1:21
“Pero habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos y su necio corazón entenebrecido”.
Por ello, Jesús le llamo Pedro a Simón ya que éste por ser el más cercano a él, pese a sus tres negaciones y hasta llamarlo Satanás por el mismo Cristo y reprenderlo de forma dura que muy pocos hombres podrían resistir, él siguió firme, por ello, Jesucristo le dio las llaves del cielo. En ese rubro, el apóstol Maldonado plantea que un creyente Pedro es aquel que deja todo por seguir a Cristo, aquel que desde el momento de aceptarlo en su corazón lo veneran, avanzan y vive de acuerdo a las enseñanzas del Señor; a lo mejor tiene fallas pero siempre está en evolución y cuando falla acepta el consejo, la reprimenda y por más dura que sea se mantiene firme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario